UNOS 500 seguidores enfervorizados recibieron a Jennifer López frente a una tienda de discos de su condado natal, Bronx, donde por primera vez pasó varias horas firmando autógrafos con motivo del lanzamiento de su disco debut en español.
"Quiero decir gracias a todo el mundo por venir a celebrar conmigo este día muy especial para mí", expresó López en español. "Me conmueve poder traer este álbum de vuelta a mi vecindario, de vuelta a mi casa", añadió en inglés.
Ataviada en una vaporosa blusa crema que dejaba ver sus hombros, jeans negros, grandes aretes con brillantes, un largo collar plateado con una cruz, decenas de pulseras del mismo color y una indeleble sonrisa, López arrancó risas, brincos y gritos de emoción de niños, adolescentes, adultos y hasta abuelitos que acudieron a verla.
"Quiero vestirme como ella, bailar como ella. ¡Es tan positiva para nuestra comunidad!", dijo una de sus fans, evidentemente emocionada tras recibir su autógrafo.
Entretanto Marc Anthony, esposo de la cantante y productor de su nuevo disco "Como ama una mujer", se aseguró de no robarle cámara a su mujer. "Es el día de ella", se limitó a decirle a la prensa, manteniéndose alejado de los reporteros.
Afuera, 400 personas que adquirieron el CD, la esperaban con discos, afiches y cámaras en mano mientras gritaban "J.Lo te amamos", cantaban canciones de la artista y saludaban a las cámaras de televisión. Decenas de policías resguardaban el lugar, y el tráfico frente a la tienda estaba prácticamente paralizado.
J.Lo regresa a "el barrio"
La cantante no ha parado ni un minuto de promocionar su recién lanzado álbum en español "Como ama una mujer".