El remake de una producción que se estrenó en 1974, no sólo iguala aquella cinta, mejora en un 90% su calidad.
El director Tony Scott recrea la historia de Walter Garber, quien vive un día tranquilo en la oficina controladora del metro de la ciudad de Nueva York.
Mientras el realiza su trabajo con tranquilidad, los pasajeros se embarcan en sus vagones y marchan a sus respectivos trabajos u ocupaciones. Entre tanta rutina, nadie repara en un grupo de personas que están a punto de secuestrar un tren de metro.
En la oficina, Garber (Denzel Washington) ejerce el papel de controlador cuando recibe una inquietante llamada: si en un plazo estipulado no recibe 10 millones de dólares, la banda de Ryder (John Travolta), un peligroso delincuente, ejecutará a los rehenes de uno de los vagones, en un corto plazo de tiempo.
La cinta de acción enfrenta a dos grandes del cine.