El roquero francés Johnny Hallyday, de 66 años, fue sometido de nuevo a un coma inducido, horas después de haber despertado tras una operación a la que fue sometido en Los Ángeles, según informa su servicio de prensa.
El cantante fue intervenido en la noche del pasado miércoles, en el centro Cedars Sinai de Beverly Hills, en Los Ángeles, California.
Posteriormente le fue inducido un coma, del que salió la pasada noche, pero los médicos que le atienden han decidido ponerle de nuevo en ese estado para ahorrarle sufrimiento y poder administrarle los tratamientos necesarios.
Hallyday se resintió por las secuelas de una operación de hernia a la que fue sometido el pasado 26.
Familiares y amigos del músico han insistido en tranquilizar a la opinión pública sobre su estado de salud, y aseguran que se encuentra fuera de peligro.