Variedades

José Guillermo Ros Zanet


JOSÉ GUILLERMO Zanel 1930, sorprende con su primer Poemas Fundamentales, Panamá, 1951, obra de un joven que muestra a un poeta con formación y dominio del ejercicio poético. Claro, que por la edad de su autor, hay un juvenil entusiasmo por las figuras poéticas audaces y la retórica altisonante. Es notoria la complacencia en oscurecer los poemas borrando lo familiar y real mediante el uso de figuras que unen cosas y cualidades opuestas, para romper toda secuencia lógica. El amor, la muerte, el hombre, la naturaleza están tratados desde planos metafísicos, definidos desde cualidades subjetivas y prescindiendo de las objetivas: "Unicornios de azufre clasifican el rumor de las edades. /por la tierra del hombre, / por la tierra de cardo. / Por tu voz derramada formándose en la huida / amaneció su nombre cubiertos de esperanzas y de adioses, / oh, amada de las horas lentas que cumples las especies". "Su forma al alba".
Poemas fundamentales está dividido en cuatro partes, "Poéticas", concentrado en el tema del amor; "Salmo", en el tema de la muerte; "Las voces", en las fuerzas ancestrales; y "Otros poemas", en temas varios, y por cierto los menos logrados. Sin embargo, el libro guarda unidad de estilo.
En su segundo libro Ceremonial del recuerdo, Panamá, 1956, hay un cambio significativo en la poética de Ros Zanet. En efecto, el poeta anda tras otras cosas, en la búsqueda de una voz singular y expresiva. Se decide por un universo ordenado y no por el caótico de su primer libro, por el verso aliviado de la pasada carga de figuras poéticas, por la palabra en función comunicativa y no sonora, como en su primer libro: "Déjame recordar la casa, / las cortinas furiosas / y los muebles muriéndose", le dicen a la amada en estos versos del segundo canto del primer libro. Los poemas están repartidos en tres libros:; "Ceremonial del recuerdo", "Cenizas naturales" y "Poemas de la alianza". Desde el amor y los recuerdos habla Ros Zanet de la vida, la muerte, la soledad, el amor, la solidaridad humana; precisamente, las composiciones de los "Poemas de la alianza" son un canto a la solidaridad humana: "Multiplicidad la vida, / que hay árboles venidos / a menos y hay caminos / haced la harina y defendedla, / que hay vinos y dolores, / y en la humana reunión / el pan es uno y trino".
Sin el color del cielo, Panamá 1961, está escrito en un lenguaje más desnudo y directo, pero más simbólico. La economía de palabra y el juego conceptual es lo característico, y como resultado de ello los poemas se oscurecen. La mayoría de los poemas están hechos bajo una técnica muy similar a la empleada en el acertijo, enigmas con su escondida respuesta: "Mas entre luminarias / permanece la noria, / el ojo manantial, / la eternidad del pozo ". "El Pozo".
Se dicen cosas profundas, pero el lector no las ve a primera vista. Es una poesía altamente intelectual: "Dura apenas la palabra / el instante de nombrar; / más dura el nombre y el habla / nos dura siempre y está / en el comienzo del alma, / centrada en su eternidad". ("El habla nace y nos dura".)
Dentro del libro hay dos libros, el primero, Nacimiento del habla, seguido de dos partes, "La casa en donde nadie habita" y de "La casa que hoy está naciendo", y "Sin el color del cielo", seguido de "Los ciegos y de oscuramente encendido". El libro guarda unidad de estilo, y el poeta logra ese efecto de oscuridad dentro de un lenguaje familiar porque rompe con la función normal de los medios estilísticos y de las partes de la oración.
Los poemas de "Los ciegos", tienen una nota distinta a los demás: ironía, humor corrosivo, piedrecitas. Son a mi juicio, los más interesantes: "Tan a ciega como va / -no triste sino tristura/ - el hombre con su verdad. / Quién pudo nunca encontrar / sin memoria y con premura / una aguja en un pajar?". ("Los ciegos").
Moradores y finos, a la vez: "En las tardes que llevan torres albas / y colinas y patrios consulares, / respetables señoras / -que tienen medidas largas / balnearios y barajas- / orinan paraditas, / serenas, señoriales".
En sus libros posteriores como Un no rompido sueño, 1984; En la maslumbre, 1987; Un no rompido sueño, 1987; El libro de Divad, 2002, Ros Zanet sigue profundizando en sus preocupaciones trascendentes sobre el hombre, la vida, la muerte, Dios, el sentido ético de la existencia, la solidaridad humana, expresado todo eso en un lenguaje cada vez más simplificado cuyo significado está directamente relacionado con sus particulares vivencias, con su pasado, y en el escenario y el paisaje rural de su juventud, convirtiéndose por ello en un lenguaje difícil de descifrar, simbólico, pero de gran gusto poético.


fecha edicion
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181925
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América