Sus recursos eran limitados y no pudo estudiar comunicación en la Universidad de Panamá por tener un bachiller técnico. ¿La dificultad lo detuvo? No, luchó por una beca y la obtuvo, estudió Cine y Televisión en Cuba, trabajó en la televisión española y al día siguiente de haber regresado a Panamá consiguió empleo. Desde entonces no ha parado.
Él es José Luis Rodríguez, productor ejecutivo de Emotion Broadcast Video, compañía productora de "Tremenda Mañana" y de los programas "El abuelo de mi abuela". Y se considera privilegiado de poder hacer lo que le gusta.
Es un hombre idealista, soñador, romántico, rebelde, cuando cree que lo que hace está bien, justo y claro en sus planteamientos. Cree en la amistad, el amor, el trabajo duro y la bondad de la gente. "La maldad se aprende y es producto de la deformación de muchas cosas", dice.
Cuando le pedimos que nos dijera lo que atrae a las mujeres de él, visiblemente apenado respondió: "No sé, es bien difícil hablar de uno mismo y de los encantos peor, ¿Qué voy a decir yo? Voy a quedar como egocéntrico. Lo que tú buscas siempre en un ser humano es la honestidad y la transparencia. Te das cuenta si la persona no ha evolucionado, lo que la gente le llama madurez. Yo sí me he preocupado por eso, no por dar una impresión a los demás, sino para sentirme bien con lo que siento, con lo que soy y con lo que proyecto. Me he dado cuenta con el paso del tiempo que no puedes proyectar nada ni compartir nada con nadie si antes no tienes claro lo que es tu vida y lo que piensas y sientes. Es la personalidad".
Para José Luis el romance se traduce en tranquilidad, en estar con el ser amado en un sillón viendo televisión, a orillas del mar, mirar la naturaleza a través de una ventana...
Tuviste una relación con Marisela Moreno ¿Cómo fue trabajar con ella cuando eran pareja y cómo lo es ahora que ya no lo son?, preguntamos. "La relación con Mari fue linda", nos respondió él. "Yo diría que fue muy profunda, de mis relaciones, tal vez ha sido la más aleccionadora. Cuando conocí a Marisela jamás me pasó por la cabeza tener algo con ella. Todo comenzó con un relajo, ella me decía, por el tamaño, "enanín" y me pegaba en la cabeza y yo le decía, pero no me peques ¿Qué te pasa? Poco a poco se fueron dando las cosas".
Se apoyaron mucho y se separaron porque aún tenían mucho qué hacer cada uno por su lado. José Luis nos confesó que la separación fue muy triste y difícil, "aún más cuando intentas crear un espacio entre esa persona y tú y tienes que verla todos los días y a toda hora, y encima eres su jefe y tienes que darle indicaciones, es muy complejo". Marisela y él son muy buenos amigos.
Pocos sabían de esta relación, según él nadie lo asociaba con la espigada Marisela Moreno. "Mido 1.65 mts., cuando estaba en la escuela y veía que todos iban creciendo y yo no hubo algo de complejo, pero ahora ya no. Yo me siento muy contento, satisfecho, no tengo ningún problema con mi estatura. Todo es un problema de actitud ante la vida, en base a eso vas a saber qué tan grande o qué tan enano puedes ser y eso no tiene que ver con lo físico, sino con tus valores y autoestima", nos explicó.
Viendo en la bola de cristal su futuro él se ve "totalmente impertinente haciendo lo que quiero, totalmente niño, disfrutando lo que me gusta hacer". Siente una gran responsabilidad al estar en los medios de comunicación. No cree en los proyectos que denigran y en los que se burlan de las emociones y de la forma de ser de un persona, prefiere hacer cosas que enaltezcan.
José Luis está comenzando a trabajar en un largometraje de 90 minutos, "no va a ser ahorita, pero ya di el primer paso, reuní a todos y dije, ¡vamos a hacerlo!. Soy muy perceptivo y cuando digo vamos y siento algo adentro hay un 90% de que se va a hacer", indicó.
Como buen librano, del 23 de septiembre de 1969, la sexualidad de José Luis está influenciada por el aire. "El aire te puede revolcar, acariciar, te puede envolver como un torbellino, te lleva arriba y después te puede soltar. Soy muy intenso en ese sentido, muy pasional y me gusta y lo disfruto", añadió.
A este atractivo, célebre y soltero le encantan los deportes, lo puedes ver corriendo los domingos en el Causeway, en su cita obligada llueva, truene o relampagué. En este momento no tiene ningún compromiso así que a desempolvar las zapatillas.