Jóvenes taiwaneses que padecieron los efectos de aceites tóxicos hace veinte años, cuando eran fetos, sufren de baja calidad y cantidad de semen, según estudios médicos hechos públicos hoy.
Muchos de estos jóvenes, nacidos entre 1978 y 1980, sufren de impotencia, debido a que sus madres ingirieron aceite de arroz contaminado con dioxinas procedentes de productos químicos que ejercen efectos nocivos sobre los tejidos, dijeron fuentes médicas en el último número de la revista The Lancet.
Investigadores de la Universidad Cheng Kung de Taiwán y de la Primera Universidad de Ciencia y Tecnología de Kaohsiung realizaron un estudio en 1998 con hombres afectados por el arroz cuando aún eran fetos.
Las muestras de semen de doce miembros de este grupo fueron comparadas con las de otros varones no expuestos a los efectos de las dioxinas y se descubrieron que los espermatozoides del primer grupo sufrían mayor índice de anormalidades, movilidad reducida y menor capacidad reproductiva.
"Los resultados fueron similares a los registrados en animales bajo las mismas circunstancias, en los que la exposición a este tipo de dioxinas reduce la fertilidad y causa impotencia cuando llegan a la madurez", dijo el director del equipo investigador, doctor Hsu Ping-Chi.
Los médicos e investigadores taiwaneses también dijeron que los hijos nacidos de madres que han ingerido este tipo de aceite tóxico sufren mayor proporción de enfermedades mentales, malformaciones y de manchas en la piel.