De una manera muy original, el Rey Juan Carlos celebró el día de San Juan. Después de estar varios días en Nueva Zelanda viajó en compañía de la Reina hasta Australia donde fueron recibidos en la base aérea de Fairbairn por la Gobernadora General de mencionado país.
Luego de pasar revista a las tropas, los Reyes de España se trasladaron hasta el Parlamento de Canberra donde don Juan Carlos recibió un búmeran de manos de un aborigen australiano.
El Rey Juan Carlos hasta 1993, fecha en la que murió su padre, Juan de Borbón, siempre había celebrado su santo en Madrid con una multitudinaria recepción; sin embargo, desde el fallecimiento de don Juan se suspendió en señal de duelo.