Charlie Wilson, congresista soltero de Texas cuya personalidad de buen vividor escondía una mente política muy astuta, un profundo sentido del patriotismo y una gran compasión por los más débiles.
A principios de los ochenta, la gran amiga de Charlie y amante ocasional, era Joanne Herring, una de las mujeres más ricas de Texas y virulenta anticomunista. En su opinión, la respuesta estadounidense a la invasión soviética dejaba mucho que desear, y convenció a Charlie para que ayudara a los muyahidines (los guerreros afganos) consiguiendo fondos y armas para echar al agresor soviético.