Datos
- 0-6 meses comprar juguetes para descubrir su cuerpo y distinguir texturas como sonajeros y alfombras con actividades.
- 2-3 años Sienten curiosidad por los nombres e imitan escenas. Triciclos, palas y pinturas son ideales.
Una campaña de una niña de 13 años para conseguir que la empresa Hasbro produjese un horno Easy-Bake que no fuera rosado, de modo tal que le resultase aceptable a su hermanito, revive un viejo debate en torno a los estereotipos. Pero la realidad sigue siendo la misma, y todo padre que quiera que su hijo esté expuesto a cosas distintas -que una niña explore las ciencias o que un varón juegue con muñecas- se topará con una industria de juguetes que parece anclada en el pasado, en lo que al género se refiere.
Lo antes mencionado genera diversas pasiones, y Panamá no escapa de esta realidad. Según la psicóloga Lorenza Santana a partir de los cuatro años, un niño va formando su personalidad, la cual se refuerza posteriormente. “Que un niño juegue con una muñeca no tiene nada de malo, porque al ser pequeño es inmaduro. ”Esto no determinará su sexualidad en el futuro, ya que es a partir de la adolescencia cuando empezará a manifestar lo que quiere”.
En este aspecto, los padres juegan un papel determinante, pues deben aportarles a sus hijos juegos que aumenten sus destrezas y conocimientos. Además, no se deben escandalizar al verlos jugar con su hermanita a la cocinita. Lo más acertado es brindarles estrategias para que se interesen por un juego de mesa o de pelota, en el que pueda también intervenir su(s) hermana(s). “Jamás se colocará una barrera entre ellos, en cuanto a entretenimiento se refiere. El compartir es vital”.
Por otro lado, el sociólogo Marcos Gandásegui manifiesta que los panameños han avanzado en el tema de géneros, ya que en otros tiempos la mujer estaba muy por debajo del hombre y no podía hacer mucho, incluso, habla de que posiblemente en el 2050 las mujeres ocuparán el 50% de los empleos. “Es normal que un niño juegue con un hornito. Eso no dice nada”. Actualmente los padres deben “estar atentos a las capacidades e intereses de los hijos”.