Como parte de lo que parece ser su nueva pasión, el ídolo pop cubrió una pared ubicada cerca del hotel donde se hospedaba en Brisbane, a donde viajó para dar un concierto.

De acuerdo con Daily Mail, esta travesura, que él compartió orgulloso en Instagram, en ese país puede llegar a ser penada hasta con 7 años de cárcel.
Tom Tate, el propio alcalde de la ciudad, se encargó de solicitar a Justin Bieber que se encargue de limpiar la pared.
“Sólo ven y límpialo y estaremos todos contentos contigo. Si no quieres limpiar, te ofrecemos una alternativa, ven a cantar villancicos por Navidad el próximo mes de diciembre durante una hora y te dejaré ir”, comentaba el propio alcalde para Nine Network.
Hasta el momento, el cantante no ha indicado si accederá a la solicitud.