DESPUÉS de París, Milán y Nueva York, Londres celebra desde el domingo hasta el jueves próximo su semana de la moda, que se abrió en medio de un escándalo de droga que involucra supuestamente a la más célebre modelo británica, Kate Moss.
Aunque no goza del prestigio de París o Milán, la semana londinense, que se inauguró con el desfile primavera-verano 2006 de uno de los principales creadores británicos, Julien MacDonald, tiene una reputación de vitalidad, reflejada en la presencia de diseñadores muy jóvenes, con creciente ambición.
Entre los 48 creadores que presentan desfiles en Londres se encuentran algunos nombres ya conocidos como Macdonald, Nicole Farhi, Betty Jackson, Amanda Wakely o Paul Smith.
Pero la gran mayoría de creadores son jóvenes y aún desconocidos, que ambicionan irrumpir en este multimillonario negocio.
La colección de MacDonald, que giró en torno del tema de vacaciones en la isla de Ibiza, estuvo llena de brillo y colores psicodélicos. El desfile estuvo entrecortado por algunos manifestantes que saltaron a la pasarela, con carteles en los que denunciaban el uso de pieles.
Pero MacDonald desestimó las protestas de los manifestantes. "Amo las pieles. Sin ellas (la moda) no sería la misma", dijo el diseñador a la AFP.
Su colección de bikinis y faldas, así como de glamourosos trajes de noche -algunos de los cuales se venderán por unos 30.000 dólares- contrastó con el desfile clásico y femenino de Amanda Wakeley, quien fue la diseñadora de la princesa Diana de Gales.
Sus trajes, muchos de ellos marcados en la cintura por un gran lazo, eran suaves, fluidos, y parecían flotar alrededor de los cuerpos felinos de las modelos.
A Wakely le siguió la austera colección de Jens Laugesen, toda en blanco y negro, casi masculina, con algunos toques audaces, que dejaban los senos casi al desnudo.
Muchos lamentaban este domingo que algunas de las etrellas de la semana de la moda londinense - como Alexander McQueen y John Galliano, que debutaron aquí, así como Stella McCartney - hayan abandonado Londres por París, Milán o Nueva York.
"Londres no tiene ya la vitalidad que tenía antes; ya pasó", dijo a la AFP el italiano Eo Bocci, quien lanzó a McQueen y que ahora ha "descubierto" a una joven diseñadora británica, Clare Tough, a quien lanzará en un próximo desfile.
"Pero no lo haré en Londres, sino en Milán", señaló Bocci, para quien la capital de la moda emergente es claramente Tokio.
Sin embargo, para muchos otros, Londres sigue siendo un lugar excitante, lleno de talento nuevo, como el diseñador indio Manish Arora o el dúo Basso y Brooke, formado por el brasileño Bruno Basso, de 26 años, y el británico Chris Brooke, de 36.
La semana pareció un poco empañada por un escándalo que puso de relieve el uso generalizado de la droga -en particular la cocaína- en el mundo de la moda.
El escándalo surgió a raíz de que el Daily Mirror publicara numerosas fotos que muestran supuestamente a la modelo británica Kate Moss, consumiendo cocaína.
Modelo desde los 14 años, Moss es también la imagen publicitaria de importantes marcas de alta moda como Dior, Chanel y Burberry, que por el momento no hicieron comentarios sobre las denuncias del diario inglés.
La semana de la moda pareció un poco empañada por un escándalo que puso de relieve el uso de la droga -en particular la cocaína- en el mundo de la moda.
El escándalo surgió a raíz de que el Daily Mirror publicara numerosas fotos que muestran supuestamente a la modelo británica Kate Moss, consumiendo cocaína.
Juventud, glamour y vitalidad
Se celebra en el Museo de Historia Natural y cuenta con la presencia de supermodelos y estrellas del deporte.