Ama tanto su natal Kuna Yala y se ha comprometido a tal punto en la tarea de promover la cultura e historia de su etnia, que se ha convertido en una especie de embajador cultural de esta comarca en Canadá, donde reside.
Para Oswaldo De León Kantule, el talentoso maestro de la plástica, que exhibe en el Museo de Arte Contemporáneo, MAC, su muestra “Entre signos, símbolos y señales”, ir ganando reconocimiento en Canadá no ha sido fácil, pero ha valido la pena, dijo en conversatorio ante más de 300 personas.
Él relató anécdotas y conversó sobre cómo se abrió paso, la evolución de su pintura, su técnica pictórica y sus temas que siempre tienen que ver con la etnia kuna, la cotidianidad, sus luchas, la alienación cultural y la cosmovisión kuna.
“Mi proceso de creación está basado en los principios del arte kuna tradicional: la dualidad, la repetición, la abstracción, la multidimensionalidad, el uso de la metáfora en el lenguaje cantado y hablado, y la búsqueda de la esencia de las cosas o el guague, el corazón”, explicó a un público ávido de conocer más sobre su producción artística.
El afamado pintor comentó que en los años 90 él intentó trabajar en abstracto, pero fue incomprendido. Ese, destacó, no era arte kuna, era occidental y, lo que es más, hizo la aclaración de que las personas tienen la idea equivocada de que el arte kuna de las molas es pos- colombino, pero, desde antes de la llegada de los europeos, ya había trabajos hechos sobre mola.
En algunos de los cuadros de Kantule, él va presentando cómo la mola evolucionó hasta ahora.
Dijo que él anda recorriendo el mundo con su hamaca al hombro llena de trabajos que son como páginas de la vida de Kuna Yala, su ayer, su hoy. Lo que la hace única.
En su arte, la mola tiene un protagonismo central y es que para Kantule, “la mola es un libro que camina”... lleno de información, de anécdotas.
Hay en su exposición en el Museo de Arte Contemporáneo, obras con influencia de pintura indígena canadiense, según mostró. Un ejemplo es el cuadro titulado “Las hadas de la Tierra”.
Asimismo, el pintor kuna dijo que en Toronto, en la Exhibición del Museo Textil, a mediados de julio, se inauguró una muestra con arte suyo.
Ocho años de estar yendo y viniendo de Canadá a su Kuna Yala querida y a la inversa, hacen que, cada vez más, Kantle trate de recrear en su arte ese mapa de la etnografía kuna.
Él rememoró cuando era un muchacho de 15 años que llegó de la comarca a la capital, sin hablar el español, líder juvenil, inquieto, que quería promover la cultura kuna y casi nunca fue escuchado. De allí nació el interés en ser artista.
Ahora, dijo, se comunica con las artes, para expresar sus sentimientos.
Kantule también denuncia con sus pinturas el atentado de la humanidad contra la madre Tierra. Hay símbolos, signos y señales (calentamiento global, contaminación de los mares, cambios climáticos...), acontecimientos que, destacó, no deben ser pasados por alto.
Además, llamó la atención sobre la importancia de enseñar las tradiciones kunas a los niños.