La futura princesa de Inglaterra, Kate Middleton, al igual que toda novia real, se enfrenta en la larga lista de románticos preparativos nupciales a dos importantes elecciones: su vestido de novia y su corona. Con la ayuda de la propia Isabel II, Kate tendrá que encontrar su diadema de reina.
Las posibilidades son infinitas. Podría ser que el príncipe William quiera honrar una vez más la memoria de la princesa Diana y que pida prestada la tiara, la cual está en poder de su tío materno, Charles Spencer, para que su prometida la luzca el día de su boda.