Bella y sencilla. Kate Middleton se convierte en el centro de todas las miradas con cada paso que da. Así ha sido desde que su relación con el príncipe William de Inglaterra se hiciera pública a principios de 2004.
Haciendo gala de esa sencillez desde el primer momento, y sin importarle ser el objeto seguro de los fotógrafos, la duquesa de Cambridge sorprendió a muchos luciendo las mismas prendas en diferentes ocasiones.
Hace unas semanas, Kate llegó a la boda de Zara Phillips, prima de su esposo, William, con un vestido-abrigo de color crema con brocados, de Jane Troughton. El mismo atuendo fue el que lució en mayo de 2006 en la boda de Laura Parker-Bowles, hija de Camila, la duquesa de Cornualles, aunque con tocado, “clutch” y zapatos diferentes.
Definitivamente, que hace magia con lo que tiene.