William y Kate Middleton buscan que su boda se aproxime a la imagen y a las elecciones y posibilidades económicas consideradas propias de la clase media británica, en lugar de la ostentación más tradicional de la familia real.
Mientras Middleton decidió adornar su cabeza con flores simples, Camilla busca, según trascendió, persuadirla para que luzca una diadema y se propone pedirle a algunas amigas la convenzan.
La "disputa" entre las dos mujeres, parece ser síntoma de dos generaciones distintas en gustos y estilos. Carlos y Camilla son considerados decididamente más "snobs", mientras William y su novia prefieren un estilo de burgueses más comunes. Desde la blusa escogida para la foto del compromiso (salida de los estantes de Whistles, una cadena de tiendas conocida y bastante común), hasta la lista de obsequios para la boda (en vez de regalos, 26 posibilidades de donaciones para beneficencia), el matrimonio de Williamy Middleton será el que más se aproxime a una imagen de clase media de todos los celebrados hasta ahora por la familia real.
Por otro lado, Kate Moss declaró esta semana que su boda con el guitarrista de The Kills, Jaime Hince, sí que va a ser la boda del año de una Kate. Sin respuesta por parte de la prometida de William, lo que sí es cierto, es que la boda de la modelo no será la más famosa, pero de seguro sí la más divertida, pues aquí se romperá el protocolo, el público podrá hacer lo que le da la gana al igual que los novios.