La huelga de guionistas obligó a las productoras de Hollywood a preparar filmes con buen contenido, uno de ellos es “Sentenciado a Morir”, con Kevin Bacon.
Allí encarnará a Nick Hume, un hombre normal con una vida estable y cómoda, que trabaja como gerente en una compañía de seguros.
Todas las noches, Nick vuelve va a casa donde lo espera su hermosa esposa, Helen, y sus dos hijos adolescentes, Brendan y Lucas.
Sus vidas cambiarán de una manera muy drástica cuando una pandilla ataca a un dependiente de gasolina y de paso a su hijo Brendan, para cumplir un rito de iniciación.
Lo peor es que las autoridades fallan en contra de la familia Hume, por lo que Nick se convertirá en el verdugo de la maldad.