Nadie llega a ser como imaginó que sería. De eso se trata la nueva cinta de Bruce Willis, "The Kid", dirigida por Jon Turteltaub.
Si tuvieras la oportunidad de volver a ser un niño de ocho años, ¿estarías feliz al ver el adulto en que te has convertido? En el caso de Russ Duritz, la respuesta es un rotundo NO.
En la comedia de acción de Walt Disney, Bruce Willis protagoniza a Russ Duritz, un consultor de imagen cuya vida de repente sufre un bajón cuando de manera mágica él conoce a Rusty (interpretado por Spencer Breslin) que es él mismo cuando tenía ocho años de edad.
Rusty es un chiquillo dulce, pero algo alocado y ocurrente que ,dolorosamente, le recuerda a Russ todas las cosas que él odiaba de sí mismo cuando era un niño. Un niño llorón del que siempre se aprovechaban los otros, una imagen que él superó con mucho esfuerzo y de la que trató de olvidarse.
Irónicamente, el muchacho es también infeliz consigo a la edad de 40 años. Para nada le impresiona su atractiva mente, riqueza o los aparentes importantes logros. El no puede aceptarse a sí mismo como un consultor de imagen cuando él no está a gusto con la suya propia. Tampoco entiende por qué él se ha olvidado de sus sueños de llegar a ser un piloto, lo único que sabe es que se ha convertido en un perdedor de 40 años, un adulto sin esposa, incluso sin un perro.