La actriz australiana Nicole Kidman se está tomando muy en serio su embarazo, tanto, que no ha dejado de ejercitarse, asesorada por su entrenador personal.
Kidman no escatima en cuidados para su salud y la del bebé que espera, por lo que el ejercicio se ha convertido en una actividad insustituible para ella.
En el fin de semana, la actriz fue vista saliendo de un prestigiado gimnasio en Beverly Hills en donde tomó su clase de spinning.
Hace unos días, un fotógrafo de celebridades, que demandó a un periódico por acusarlo de acosar a Kidman, recibió una multa cuando una jueza dictaminó que su conducta entrometida aterrorizó a la actriz. El paparazzi intentó colocar micrófonos ocultos en la casa.