La princesa Kiko, madre del primer heredero al trono de Japón, quiere que las mujeres de su país tengan un mayor apoyo para compaginar trabajo y familia.
"Espero que la gente entienda y dé el apoyo necesario para organizar mejor un entorno en el que las mujeres puedan trabajar, mientras tienen una familia y crían a los niños, o volver al trabajo después de tomarse un descanso", dijo Kiko.
La mayoría de las mujeres japonesas abandonan sus trabajos después de dar a luz, citando presión de sus jefes y falta de ayuda en casa como grandes razones.
Kiko, que tiene dos hijas de 16 y 12 años, dijo que la clave para equilibrar el trabajo y la familia es hablar con otras madres que han experimentado situaciones similares.