Pita Taufatofua, el oleoso abanderado de Tonga, que se hizo famoso en la inauguración de los Juegos Olímpicos de Río 2016 ya es historia: para cuerpo espectacular embadurnado de aceite, el de Kim Kardashian, convertida en tenista por un día durante sus recientes vacaciones en Cancún y Punta Mita (México).
La ‘celebrity’ estadounidense, que posteriormente se teñiría de rubio, no sólo dejó reluciente su cuerpo sino que saltó a la pista luciendo un bikini sin tirantes color carne, con joyas de oro, con gafasde sol gigantes y descalza.
El conjunto realzaba las curvas de infarto de una Kim que empuñó la raqueta para mantenerse en forma.