Kim Kardashian y Kanye West han tenido varios intentos para poder tener su tercer hijo, pero la estrella de Hollywood, tras descubrir que quedarse embarazada de nuevo podría suponer un grave riesgo para su salud.
La estrella mantuvo una charla frente a las cámaras del programa con las mujeres de su familia acerca de la posibilidad de recurrir a una madre subrogada, durante la que comentaron -en un tono aparentemente serio- que una de ellas bien podría ser la encargada de gestar a su bebé.
Después de dicha conversación, Kim y Khloé realizaron poco después una visita -también televisada- a una clínica de fertilidad, donde descubrieron que la menor de las hermanas tenía menos folículos ováricos de los que debería una mujer de su edad.
Sin embargo, ahora una fuente cercana a las Kardashian ha asegurado que en realidad la mujer de Kanye West nunca pensó en su hermana para ser su gestante, sino que simplemente era parte del guion del programa de telerrealidad para despertar el interés de la audiencia.