La 'celebrity' se ha convertido en el principal pilar de su marido, ingresado por motivos psiquiátricos
Kim Kardashian ha dejado a un lado las secuelas sicológicas que le quedaron por el atraco en París, para volcarse en la recuperación de su marido, el rapero Kanye West, ingresado hace una semana por problemas psiquiátricos en el Centro Médico de UCLA, en Los Ángeles.
La celebrity ha dejado a un lado "su desastre emocional" y se ha convertido en su principal pilar, han asegurado fuentes próximas a la pareja a la revista de cotilleos TMZ. Kardashian acompaña a su marido en todo momento. (VEA TAMBIÉN: Kim Kardashian y Kanye West, ¿al borde del divorcio?).
El cantante de 39 años cumple este lunes una semana ingresado en un hospital de Los Ángeles con un cuadro grave de trastorno del sueño y deshidratación, aunque a lo largo de los días se ha sabido que estas manifestaciones son consecuencia de la paranoia y depresión, dos procesos contra los que lleva tiempo luchando.