Variedades

La armonía de vivir


Muchas veces uno se pregunta si la energía interna y externa que tantas personas comentan y que tanta veces hemos leído y escuchado, existe. Y si existe, ¿influye en alguna manera en nuestro diario vivir, en nuestros triunfos y fracasos, en nuestras alegrías y tristezas?
Para averiguar algo más al respecto participé recientemente del seminario que ofreció Maggie Leyes, experta en el arte ambiental chino del Feng Shui. Maggie es autora y consultora a nivel internacional del Feng Shui. Incorpora más de una década de experiencia en el mundo de los negocios internacionales con una formación sólida en los temas esotéricos para dar una visión moderna y práctica del Feng Shui. Es coautora del libro "The Feng Shui Antology"; tradujo el libro "Feng Shui, la Armonía de Vivir" al inglés y actualmente está escribiendo otro libro titulado "Feng Shui for the Soul" que saldrá publicado a mediados del presente año.
Maggie vino especialmente de Estados Unidos a Panamá para ofrecer varios seminarios sobre este maravilloso arte ambiental chino que le enseña a uno cómo armonizar su vida en relación a su medio ambiente. Ella ofreció tres diferentes niveles; naturalmente, tomé el primero, el más sencillo, el más elemental, para ver de que trataba todo esto para entonces decir si tomaba los dos niveles siguientes, más profundos y más avanzados. ¿Qué averigüé?
Empecemos por el principio. ¿Qué significa Feng Shui? Literalmente, significa Aire-Mar.
Es el arte oriental antiguo que nos sirve para bendecir, proteger y armonizar la energía vital que fluye a través de nuestro ser y que se proyecta en nuestro espacio inmediato, en nuestras casa y en nuestros lugares de trabajo. Sin embargo, según lo que aprendí después de un intenso día escuchado a Maggie, el libro "Feng Shui, la Armonía de Vivir", escrita por Juan M. Alvarez, presenta una de las definiciones más poéticas del pensador y autor Stephen Feuchtwan: "Saber escoger el lugar propio, en el momento debido; la alineación correcta con las direcciones del universo, combinando el uso eficiente de los objetos conlleva reverencia mística, es armonía... es paz.. es Feng Shui...".
Lo primero que aprendemos es a reconocer que así como hay energía positiva; hay la negativa.
Nuestra labor es obligar a la energía negativa a quedar fuera, lejos, donde no nos moleste y tratar que la energía positiva sea la que abunde en nuestro hogar o lugar de trabajo. ¿Cómo lo hacemos? Super sencillo: seguimos los lineamientos del Feng Shui.
Primero, debemos observar detenidamente dónde y cómo está ubicado nuestro hogar o lugar de trabajo; o sea, las influencias tecnológicas, la forma del solar, la forma de la casa. Segundo, ¿cómo y dónde es la entrada a ese lugar tan preciado para nosotros? Tercero, la distribución de las habitaciones; o sea, ¿dónde está ubicado el baño, la cosina, las puertas, las ventanas, paredes, escaleras? Cuarto, las posiciones de las camas, escritorios, cuadros, libros e inclusive aparatos electrónicos. Después que contestamos sabiamente, con la ayuda de Maggie y el Bagua, a todas estas preguntas, entonces pasamos al siguiente punto: ¿Qué, hacemos si todas las respuestas indican que estamos erróneamente localizados? Bueno, desde ahora les digo que no cunda el pánico, porque para todo o casi todo existe una "curación".
Mencioné anteriormente una palabra desconocida para usted: el Bagua. Con permiso de los expertos y conocedores de la materia, trataré de explicarlo en pocas palabras. Bagua significa "ocho símbolos que se cuelgan". Se trata de un símbolo tradicional chino, cuya forma es la de un polígono regular de ocho lados u octágono. A cada uno de sus lados le corresponde un trigrama y tiene una serie de asociaciones con una de las actividades mundanas del hombre. Estas son: Fama, matrimonio, hijos, profesión, riqueza, conocimientos, benefactores y familia. Y en el centro de todo esto, qué más podría estar sino es la salud. El Bagua no sólo te ayuda a esclarecer si tu casa está bien construida o no, si la puerta principal por donde entra toda la energía está bien ubicada o no, si tu ventana, escaleras, cama o escritorios están en la posición correcta o no; sino también te ayuda a buscar la "curación" a esos males.
Pero, para "curar" tu casa o lugar de trabajo no sólo es necesario la utilización del Bagua.
Cosas tan sencillas como pintar la casa o cuarto del color apropiado, poner los muebles en la dirección apropiada, colocar los cuadros o fuentes de agua en el lugar apropiado, o, como última instancia, utilizar una de las nueves adiciones menores de la tradición. Y todo esto no se aprende solamente leyendo un libro; sino que hay que aprender mucho más al respecto antes de tomar la acción adecuada, ya que un simple espejo mal puesto puede causar más mal que bien. Esto último Maggie nos los dejó bien claro en nuestras mente.
Interesante, ¿verdad? De eso no hay duda. Pero como todo lo que hacemos en la vida, sin fe no se puede mover montañas, y sin la verdadera intención de mejorar y sobresaltar la energía positiva y buena de nuestras vidas y nuestros alrededor, por más que hagamos, (pintar, comprar, cambiar, adornar, diseñar) no podremos nunca conseguir la verdadera armonía que todos lo días nos ofrece la naturaleza misma.
Recuerden que nuestro hogar o nuestro lugar de trabajo es donde pasamos el mayor tiempo de nuestra vida y qué más podemos pedir que aprender a vivir no sólo en ellos sino con ellos en armonía... en paz... en Feng Shui.


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60214
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América