Variedades

La aventura de ser madre


Dos mujeres, una francesa y otra española, intercambian una correspondencia muy especial desde el momento en que saben que están embarazadas. A través de cuarenta cartas, Violette y Claudia comparten la experiencia de ser madres y sus inevitables miedos.
Rauda Jamís e Isabel Núñez, escritoras y madres, han querido ofrecer una visión más moderna de un tema universal: la maternidad.
¿Qué les motivó para escribir un libro sobre la maternidad?
Isabel: Por un lado, que la experiencia de ser madre fuera tan especial y, por otro, la posibilidad de intercambiar pensamientos y emociones sobre esto. Queríamos contar una historia, hablar del tema de la maternidad, pero no desde un punto de vista médico.
Rauda: El hecho de tener un hijo fue lo que, sobre todo, impulsó hacer este libro. Intentamos poner palabras a ese torrente de emociones que se siente durante la maternidad.
¿Tuvieron la necesidad de expresar y escribir lo que sentían durante su embarazo?
Isabel: En cierto modo sí, pero más que necesidad es un tema que nos parecía que podía dar mucho de sí.
¿No creen que el tema puede parecer que va dirigido a un público muy concreto: las madres?
Isabel: No, en absoluto. En principio puede parecer un tema únicamente dirigido a las mujeres, pero no sólo ha interesado a las que han tenido hijos o desean tenerlos, sino también a lectores hombres y a lectoras que habían excluido la posibilidad de tener hijos.
¿Qué podría aportar a un lector que no ha vivido esa experiencia?
Isabel: Primero, es como si fuera una novela, una historia que te cuentan y, segundo, el tema puede tener interés porque es un enigma para la gente que no lo conoce y para los que ya lo han vivido puede ser una forma de revivir momentos suyos.
Rauda: Es un tema muy vivido, pero poco hablado. Sólo se habla a nivel de estereotipos, no de una forma más profunda: qué es lo que sucede, cuáles son las emociones que se viven. Además, los libros que hay de maternidad son generalmente guías, pero pocas escritoras han tratado el tema porque la mayoría no tenían niños.
¿Piensan que tendrá aceptación?
Rauda: Eso nunca se sabe. Es importante el hecho de que sean cartas, una forma de comunicar que se está perdiendo.
DOS PERSONAJES Y DOS MUNDOS
El libro está estructurado de manera epistolar. ¿Han escrito las cartas en conjunto o cada una interpretaba de alguna manera a cada una de las protagonistas?
Isabel: Yo soy Claudia y Rauda es Violette. Cada una adoptó un personaje y lo radicalizamos para que no fuesen iguales, de modo que hubiese más diálogo entre ambas.
¿Se sienten identificadas con el personaje que han creado?
Sí, por supuesto.
¿Le han aportado algo de su vida personal?
Isabel: Ante todo, la propia experiencia de ser madre y alrededor de eso hemos construido una ficción.
Rauda: También se ha aportado la reflexión intelectual.
Desde el momento en que ambas protagonistas conocen su estado de buena esperanza, se produce una mezcla de sentimientos: amor, miedo, ternura,... La responsabilidad invade sus mentes y viejos fantasmas de la infancia les hace revivir la relación con sus respectivas madres que, en cualquier caso, no es la que más desean para sus hijos.
Claudia y Violette le dan muchas vueltas a todo, siempre le buscan un por qué a las cosas, aunque en ocasiones no tengan explicación. ¿No tienen una personalidad demasiado compleja?
Isabel: Son dos escritoras, no dos mujeres que se encuentran en la calle y se cuentan su experiencia.
Rauda: La escritura siempre es analítica. Es como pensar y, por eso, uno es más analítico que cuando uno habla. Los pensamientos se desarrollan mucho más y no se pueden cortar. Parece que están todo el rato dándole vueltas a lo mismo, pero es que es inevitable.
Siempre se ha dicho que un hijo une a las parejas. Sin embargo, en el caso de Violette no es así. ¿La relación se deteriora por los hijos o simplemente era algo que tarde o temprano tenía que suceder?
Rauda: Yo creo que la llegada de un niño es un choque para una pareja. Es muy bonito, pero cuando hay un ser más, uno no se puede dedicar sólo al otro o a sí mismo porque en ese momento ya son tres, no dos.
Isabel: Evidentemente es una prueba para la pareja, no es una forma de unir. Cambia mucho de ser dos a ser tres y el hecho de tener un hijo es un aterrizaje brusco; nunca estás preparado y nunca se sabe cómo puede reaccionar la otra persona. Es absurdo creer que un niño puede solucionar otros problemas en la pareja.
SU PROPIA EXPERIENCIA
¿Cómo vivieron ustedes su maternidad?
Isabel: Para mí fue una experiencia muy feliz, pero a la vez muy compleja.
Rauda: Es cierto, la maternidad es una experiencia muy complicada. Es simple el hecho de tener un hijo, pero todo lo que supone la maternidad es muy complejo.
¿Creen ustedes en la existencia del "instinto maternal" en las mujeres"?
Isabel: No, creo que es algo cultural. La prueba está en que la gente que adopta un niño funciona de la misma manera. No es algo fisiológico, sino aprendido y que depende de cada mujer. Yo lo he sentido, pero no creo que sea algo innato.
Rauda: Yo creo que es más bien instinto del ser humano. Hay gente que le gusta ocuparse de los demás, pero pueden hacerlo solamente con los amigos y no con niños.
¿Vienen los niños siempre con "un pan debajo del brazo"?
Isabel: Al revés, vienen con un agujero -bromea-. Traen otro tipo de pan porque los niños siempre son una fuente de vida, uno se renueva con ellos. No te permiten estar muy deprimido porque, continuamente, te cargan las pilas.
Rauda: Es fascinante ver la evolución de los niños, cómo se van impregnando del mundo, de las relaciones; es muy enriquecedor.
Rauda e Isabel se conocen desde hace muchos años y, sin embargo, nunca han trabajado juntas hasta ahora. Isabel se encargó de la traducción al castellano de la biografía sobre Frida Kahlo, escrita por Rauda, pero fue con la llegada de la maternidad cuando decidieron afrontar este reto juntas.
Su relación de amistad viene de años atrás y se ha mantenido, al igual que en el libro, por carta.
Isabel: Sí, nos conocemos desde el año 87. Cuando se concibió la idea del libro, al tiempo que nos mandábamos una carta personal, nos enviábamos también la carta del libro. Ahora nos comunicamos más por correo electrónico.
Rauda: Las cartas del libro no se publicaron tal cual, sino que tuvo que seguir un proceso de corrección como cualquier otro libro. Además, hay que decir que es un libro europeo porque yo le mandaba las cartas en francés y ella a mí en español.
¿Tienen otros proyectos en mente?
Isabel: Juntas no. Por mi parte, acabo de publicar un cuento erótico en Cataluña y tengo en mente una novela sobre mujeres, pero está muy verde todavía.
Rauda: He terminado una biografía sobre una escritora italiana y estoy terminando un libro de cuentos. Pero es difícil compaginar la maternidad con el trabajo.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América