Todos los seres humanos tenemos una cosa en común: no somos perfectos.
Y en cuestiones de belleza imperfecta hay muchas féminas que le están poniendo un jaque a los cánones de belleza, contrariando de esta forma los mandatos impuesto por el marketing y el photoshop.
De modo que, la belleza de una mujer real y la esencia de lo femenino, es lo que está marcando tendencia hoy, donde se intenta hacer prevalecer valores como la autoestima y el ser diferente.
Es por eso, que cada vez son más las mujeres que apuestan por potenciar sus rasgos más imperfectos. De modo que, no renuncian a sus pecas, a sus canas, a tener una frente amplia, a los lunares, a arrugas, nariz prominetes cejas pobladas, dientes separados, rostros andróginos y a esos pequeños “defectos” que avalan que la belleza también es imperfecta.
El valor de ser imperfecta
En el escenario artístico hay cantantes, actrices y modelos que hacen parte del nuevo concepto de belleza que se impone entre las mujeres y que ha llevado a varias revistas a tomar la decisión de dejar de usar el photoshop en sus imágenes.
No nos olvidemos de la dentadura de Madonna, cuyos dientes separados son marca registrada, y de la bomba sexy de los 50, Brigitte Bardot, cuya sonrisa tampoco era perfecta, pero aun así no opacaba su belleza.
La actriz Kirsten Dunst, por ejemplo, ha afirmado respecto a su dentadura: “Es uno de mis rasgos que más me gusta. Ese desorden en mis dientes es sexy”.
Para muchas tener las cejas pobladas no es sinónimo de belleza, pero la famosa modelo Cara Delevingne, uno de los Ángeles de Victoria's Secret, sus cejas pobladas son su marca personal.
Rihanna es toda una belleza exótica, su frente amplia no ha impedido que sea una de las mujeres más hermosas del mundo. El mismo caso sucede con Angelina Jolie y la modelo y actriz rusa Irina Shayk.
Son muchas las famosas que están orgullosas de sus pecas, es más, exigen que no se las tapen con ningún retoque fotográfico. Gisele Bündchen, Emma Watson, Julianne Moore, Erin Heatherton, Lily Cole y Emma Stone son algunas de ellas.
Otra de las características de la belleza “imperfecta” es una nariz prominente. Actrices como Sarah Jessica Parker han hecho de este “defecto” su sello personal.