La Bienal de Venecia tratará de huir de la crisis económica y del arte como mercancía comercial en su 53 edición, gracias a la visión "no obsesionada con los objetos únicos" que le ha querido dar el comisario sueco Daniel Birnbaum.
Durante el acto de presentación del evento, que estará abierto al público entre el 7 de junio y el 22 de noviembre bajo el lema "Fare Mondi" (Crear Mundos), la crisis fue mencionada dos veces, la primera de ellas cuando Birnbaum anunció que la Bienal "no reaccionará excepcionalmente" a la penuria global.