La biotecnología puede resolver el problema del hambre mundial gracias al desarrollo de nuevas variedades de cosechas resistentes a los insectos y a las condiciones climáticas difíciles, indicó un libro del Grupo Consultivo para la Investigación Agrícola Internacional (CGIAR) publicado este lunes.
"La producción agrícola mundial debe crecer más del 50% de aquí al 2025 para alimentar a la población mundial, que aumentará en dos mil millones de individuos", indicó Mahendra Shah, coautor del libro, titulado "La alimentación en el siglo XXI: de la ciencia a la agricultura viable".
"Los progresos científicos pueden cambiar radicalmente la agricultura y el sistema alimentario mundial", reiteró Maurice Strong, el coautor del libro, en un comunicado.
Gracias a la biotecnología se pueden crear plantas con más sustancias nutritivas y que resisten a la toxicidad de ciertos suelos o a las plagas de insectos, afirmó el CGIAR, fundado por el presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn.
Además, los avances científicos permiten controlar mejor los recursos naturales con el fin de garantizar las provisiones de agua, proteger la diversidad biológica y evitar la deforestación.