Había una vez... No, esta nota no la comenzaremos como un cuento de hadas, lo que les relataré pasó de verdad, aquí, en Monagrillo.
Mirta Rodríguez y Christian Sánchez unieron sus vidas en el sagrado vínculo del matrimonio en una ceremonia que dejó al descubierto que en la campiña todo sucede mejor. La noche estaba calurosa, mientras la novia se daba los últimos toques para ver a su amado frente a Dios, se aparca en la entrada de la casa un auto Lincoln Ford Navigator, que con chofer los escoltaría hasta la iglesia de San Miguel de Monagrillo, donde esperaba ansioso el novio, Christian Sánchez, junto al padrino, el el Ministro de Educación saliente, Salvador Rodríguez. El vestido que ni siquiera la madre la novia lo había visto antes de la ceremonia y el padrino, que resultó ser el Ministro de Educación saliente Salvador Rodríguez.
Durante la ceremonia hubo momentos emotivos en los que ambos novios no pudieron reprimir sus emociones y soltar una que otra lágrima, como lo confesó el novio, quien recordó a su padre fallecido.
Luego de la ceremonia religiosa los novios se dirigieron a la recepción en el salón principal de la Feria de Azuero, que fue decorada por la floristería “Detalles y detalles”.
Entre los invitados estuvieron: Richi Olivella; la madrina de la boda, Annette Quinn; los compañeros de Hecho en Panamá Oscar Poveda, Luis Pérez, Fredy Velásquez y “Lengua Mocha”.
La noche fue amenizada por “Los consentidos Manuel de Jesús y Abdiel Nuñez”.
Detallitos.
Ni siquiera la madre de Mirta había visto el vestido de novia. Fue escogido en la Boutique Breogan’s en cuya elección estuvo presente el diseñador Rogelio González, quien asesoró a la novia desde que inició toda la preparación del enlace, especialmente en su arreglo personal
La luna de miel es un secreto, pero se inicia hoy y durará tres días. Posteriormente se irán de vacaciones.