Ya lo dijo alguien, "dichosos los que viven de ilusiones, pero felices los que hacen realidad sus sueños". Este último es el caso de Bessie Leila Vásquez. Desde ahora Beleiva.
Escribir cuentos es parte importante de su vida. Desde la niñez. Los compartía con otros niños. Estos con sus padres. Mala idea. Castigo y reprimenda de sus padres recibió. La sentaron y le pidieron no andar diciendo mentiras.
No habló más de cuentos hasta la secundaria.
Había que hacer composiciones en Español. La profesora le dijo: "Pedí una composición y usted me ha hecho un relato ficticio".
Por segunda vez decidió no seguir hablando de eso. De cuentos.
Más tarde, leyó a Gabriel García Márquez. "Y me dije: "después de Macondo ya no hay nada más que decir".
Leyó a Escarmeta (Antonio), y su moral quedó más a ras del suelo. "¿Qué voy a poder yo contar?", se dijo.
Fue con Isabel Allende, la chilena, que se despertó, para siempre, su vena literaria: Y le dio rienda suelta.
Sí, la que, sin saberlo, le dio el impulso que necesitaba fue la autora de "Eva luna", "El plan infinito", "Paula", "Afrodita", "Hija de la tortura", "Retrato en sepia" y "Mi país inventado".
Fue con "La Casa de los espíritus" que se atrevió a hacer realidad su más caro anhelo.
Antes, hasta a un psicólogo había ido, por ese deseo irrefrenable que tenía de escribir cuentos. Deseo que todos insistían en ahogar.
"Le conté que quería escribir cuentos.."
Hasta hace cosa de un mes tenía dos hijos: Roberto y Bessie. Acaba de parir el tercero: "Vida, corriente arriba".
La obra es un cuentario de 21 cuentos, que dedica a los hombres de su vida. Su hijo Roberto, sus cuatro nietos (Alejandro, Juan Carlos, Paul Antonio y Juan Pablo) y al hombre que la enseñó a amar.
En realidad, nos explica, son estampas del hombre común, de los afanes que tenemos, de las situaciones difíciles, conflictivas, de cómo buscamos el equilibrio en algunas cosas. Situaciones que pueden tener como escenario cualquier pueblo del interior.
Con pocos nombres. Porque ella es poco dada a usarlos. Así cualquiera puede identificarse con los personajes. Desea que el lector del cuento sienta que lo que allí ocurre le pasa o le puede pasar a él. O se parece a lo que él vive o le pasa. O alguien muy cercano a él.
¿Quién dijo que no hay hijo predilecto? El favorito de Beleiva es un cuento con el cual quiere quitar el estigma que rodea a El Chorrillo.
Desea reivindicar ese añoso barrio capitalino.
Cinturón de miseria, sí. Pero, nada de rótulos denigrantes con él. De generalizaciones.
Quiere, a través de su cuento y personajes, demostrar que hay gente que vive en un ambiente malsano, no óptimo para su pleno desarrollo, pero sale adelante. Aunque, en el cuento el personaje no triunfa. Sí sus hijos. Se inspiró en alguien que conoció y que rompió el molde.
La publicación lleva el sello de una novel editorial, Haner. En la portada, un cuadro de Alicia Viteri.
"Puedes ver el verde y la corriente arriba. El verde, que simboliza la esperanza. Y la vida, que es una corriente. Una corriente arriba. Porque siempre se crece. Se conoce. Se aprende".
Beleiva estudió periodismo en la Universidad de Panamá. Pertenece al capítulo de honor Sigma Lambda.
Nunca ha trabajado en un periódico. Pero, ha publicado artículos. Su vida se ha centrado en la administración y la docencia, sus otras carreras. Ambas las disfruta. ¿Tanto como el oficio literario.?
Fungió como secretaria administrativa de la Facultad de Odontología. Fue secretaria administrativa de dos rectores de la Universidad de Panamá, el Dr. Diógenes Cedeño Cenci y el Dr. Ceferino Sánchez. También, de tres ministros. Además, trabajó en la Autoridad Nacional del Ambiente, ANAM, como subdirectora administrativa. Asimismo, en RPC conocen de su trabajo gerencial y en el manejo de recursos humanos. Labora en el Instituto Centroamericano de Administración y Supervisión de la Educación, ICASE.
Para ella no ha sido fácil ver editado su primer libro "Vida, corriente arriba". Por el factor monetario.
La falta de apoyo a los escritores la entristece. Opina que como se ven en la necesidad de sufragar ellos los costos de las publicaciones, a la larga muchas veces lo único que los gratifica es que su obra se lea.
"Ver que otros aprecien la obra tanto como uno es una satisfacción que llena".
Como les dijimos, ahora ni el semáforo frena a Bessie.
Todavía está en la cuna su primer libro y ya tiene 16 cuentos reunidos para otro.
Le gustaría mantener esa línea de narración, de la cotidianeidad, de descripción de situaciones y personajes. Pero descripción mayormente de actitudes y aptitudes. Muy poco lo físico del personaje.
Con esto persigue hacer reflexionar.
A ella le fascina escribir. Desde siempre. "En el internado de la Escuela Normal Juan Demóstenes Arosemena solía escribirles las cartas a los enamorados de las muchachas".
La Dra. Isis Tejeira y el Dr. Rafael Candanedo han sido factor clave en la obtención de este sueño de Beleiva.
Para concluir este diálogo pedimos a Beleiva que haga un par de recomendaciones a los noveles escritores.
"La tenacidad es ingrediente clave para triunfar. Para alcanzar cualquier meta. No permitas que nadie te aparte de tus metas ni tus sueños".
Además de la constancia, honestidad. "Aunque sea contigo, ¡Sé honesto!"
"Cuando te empiezas a mentir a ti mismo pierdes mucho. Para empezar, el norte".
El nombre que usa en el ámbito literario es BELEIVA. Un acrónico. Es decir, que surge de la combinación de las primeras letras de BEssie, LEIla, VÁsquez, el nombre con el que la registraron cuando nació.
Tiene 36 años de trabajar en el Estado y 16 de ejercer la docencia.
Dedica el cuentario a los hombres importantes de su vida.
La gala es en la BINAL el 14 de junio. El Dr. Rafael Candanedo presentará el libro.