La vida de la reina del pop por estos días está de cabeza. Se habla de inestabilidad personal con su esposo, Guy Ritchie y ahora su hermano, Christopher Ciccone está a punto de sacar a la luz los trapos sucios de la familia, específicamente los de la diva en la biografía no autorizada "La vida con mi hermana Madonna".
La peculiar biografía -respaldada por la editorial Simon & Schuster- no cuenta con la aprobación de la artista y pone de manifiesto la tensión existente entre ambos miembros del clan de los Ciccone. De hecho, la publicista de la cantante, Liz Rosenberg, ha dejado muy claro que Madonna y Christopher no mantienen ningún tipo de contacto desde hace tiempo.
De momento, no se han dado a conocer los detalles económicos del asunto pero el libro tendrá una tirada inicial de 350.000 ejemplares. Según ha publicitado la editorial a bombo y platillo, «las extraordinarias memorias de Ciccone se basan en su vida y sus 47 años de crecer y trabajar con su hermana, la mujer más famosa del mundo». Lo cierto es que la estrategia de la editorial ha sido bastante curiosa. Desde hace semanas llevaban anunciando la salida al mercado del libro, pero sin revelar el nombre de su autor. Sin duda, más expectación, imposible.
Madonna, que no ha colaborado nunca con nadie que haya escrito una biografía sobre ella, se encuentra bastante triste por la puñalada de su hermano, según afirman fuentes cercanas a la cantante. Christopher siempre fue el hermano favorito de la artista y, por eso, le dejó dirigir giras, participar en la grabación de videoclips e, incluso, decorar todas su casas. En medio de esta traición ha salido a la luz que el hermano de Madonna sufre una profunda adicción al alcohol y las drogas.
Chris, de 47 años, ha estado numerosas veces a las órdenes de su hermana mayor, y estuvo encargado de diseñar y dirigir su gira «Girlie Show» en 1993. Además ejerció las labores de director artístico de su documental «Madonna: Truth or Dare» de 1991, pero su problema con las drogas hizo que se distanciaran.