Claire Stenwick (Julia Roberts), ex agente de la CIA, y Ray Koval (Clive Owen), ex agente del MI6, abandonan el espionaje gubenamental en busca de un mejor salario.
Ambos quieren aprovecharse de la lucrativa guerra fría existente entre dos multinacionales rivales para las que laboran. La misión en éste nuevo empleo será conseguir la fórmula para un producto que hará ganar una fortuna a la empresa que la tenga primero. Como sus jefes están dispuestos a todo, cada ex agente pondrá en práctica sus tácticas más sucias, pero al final descubrirán que más que una rivalidad laboral, lo de ellos es una gran atracción.