Canta Conmigo promete ser él fenómeno televisivo de este año, y no lo digo sólo por la inversión, engranaje técnico, que se han unido en este mega proyecto, sino por el talento, la simplicidad y ternura de los protagonistas. ¿Quién canta conmigo? fue el abrebocas que todos esperábamos. Espontaneidad, voces maravillosas, respuestas impredecibles y, por supuesto, niños con mucha personalidad y mente ágil fue lo que se pudo observar en estos pre-show, que dieron a conocer a las nuevas estrellas infantiles de Panamá.
La niña de El Chorrillo fue la fresa del pastel, eso quedó muy bueno; los jurados se veían muy espontáneos y amables con los participantes.
Pero, no todo es color rosa, creo que hay que mejorar los diálogos de los presentadores. Gaby, no se dice "hubieron", sino "hubo" y Miguelito, please, deja de hacer tantas muecas que vas a asustar a los niños.
Tampoco me pareció bien que no permitieran a los niños cantar reggae, a pesar de que es el género musical dominado por los panameños y que nos ha puesto en el mapa musical internacional.
Ya veremos qué pasa en las galas.