Mientras Shebelut parecía disco rayado con lo de la "maratónica jornada", Érika Benítez buscaba reacciones en Calle 50, lo malo es que nadie supo lo que la niña decía, porque a toda la distancia la dejaron en "off".
Ya me contaron que tenían a las reinas del Carnaval capitalino "medio listas", por si la "Sele" no ganaba. Eso sí, cuando supieron del triunfo rápidamente aprovecharon para acaparar la atención. ¡Clásico juega vivo!
Y el "Datito" se quedó sin pregones y sin batería, por lo que la competencia le dio su "batacazo" y le comió el mandado en Calle 50. ¿Qué pasó con la pasión por el deporte? Píntalo, píntalo con el spray.