Se acabó la tortura. Realmente Bella llegó a su fin, pero el verdadero trabajo empieza ahora, ya que hay que demostrar a capa y espada que lo de "Miss Confusión" es un caso aislado. Aquí, no le echo la culpa a los organizadores del reality, que jamás pensaron que tal "absurdo" brotaría de los labios de una bella, pero sí a las muchachas que quieren representar a Panamá; a ellas les digo que desde ya coman sano para que no sean ridiculizadas por tener celulitis y que aprendan a escuchar y razonar para que no se les escapen rebuznos. Es cuestión de integridad.
A Medcom quiero pedirle que para el próximo año tengan más presupuesto para vestuario, que capaciten a sus presentadores y que no sean tan improvisados. Como pasó con Marisela Moreno, a quien al parecer le avisaron a última hora que tenía que presentar el Miss Mundo; la pobre no tuvo tiempo ni de hacerse un blower de 5 dólares. Madeleine Leignadier, ni siquiera en la última gala dijo bien el nombre de Nadege y se la pasó como una veranera (arbusto enredado).
A Robi Durán le digo “Hasta nunca”, a Jorge Herrera, “no te prestes más para esto” y a Roseta: “Tómate un valium”.