Tiempos aquellos en los que Luz María Noli era la mandamás de los programas de opinión. Era como el “cuco”, los políticos le temían. Ahora ni con electrochoques reviviría el programa ¿necesitará una Casimira?
Si Así es mi tierra lo veían unos cuantos gatos, ahora, a las 10:00 p.m. no lo ven ni los ratones. Para colmo, el programa no termina de aterrizar con un formato concreto. ¿Será que su gestor está muy ocupado con su muñeco?
Jamás pensé escribir esto, pero creo que Davis tiene una sequía de ideas. Lo único que mantiene a La Cáscara con vida son las ocurrencias de Chucho y los segmentos en los que él aparece. Lo demás está como In Fraganti, ¡Malo!