Siempre se habla de que el panameño no apoya al talento nacional y le gusta hacer leña del árbol caído, pero la gente de Medcom creó un precedente con el caso de Carolina Dementiev en el Miss Universo. Por lo menos, cuando se trata de la Selección, se reconoce la labor de los jugadores y los presentadores tratan de explicar lo sucedido. Igual pasa con el boxeo, pero esta vez Telemetro movió todas sus fichas, que vistieron sus mejores galas y hasta se movilizaron a la casa de los familiares, vecinos, tíos e invitaron a ex reinas de belleza para demostrar que su apoyo era 100%. Los primeros quince minutos del concurso todos querían opinar: expertos, presentadores, periodistas. Uno que otro gritaba ¡Viva Panamá!, pero al ver que Carolina no había quedado entre las 15 finalistas, Medcom dijo hasta aquí... Ni un pase más, ni un comentario más... ni siquiera se despidieron. Simple y sencillamente se fueron. ¡Qué decepción!
Cuando se apoya, se debe hacer hasta el final. Debieron terminar con dignidad la programación y hacer algún tipo de comentario alentador. Un poco de sutileza no estaba de más, no sólo fue una grosería ante el público, sino hacia los allegados y la misma Miss Panamá.