Voy a tener que regalarle una gallina a Jorge Aquiles para ver si de una vez por todas entiende que el torrente es "gallino", o es que hay que mandarle a Kendall a ver si toma el consejo de un experto.
Pero Karen no se queda atrás y no es que la chica se equivoque, lo que pasa es que desde que empezaron a alabar su look, abusa. Se pinta más que un bus de Veranillo-Transístmica y parece un ave exótico con tantos colores.
Lo siento mi amor, tú eres nuestra ídolo y siempre serás nuestra favorita, pero ya es hora de que le bajes al arroz con guandú y al puerquito frito porque tienes más de aquí y de allá. Una caminata diaria por La Villa no te iría mal.