Siguiendo los consejos de un lector, me dispuse a ver con ojos menos críticos Vive la Música Live y pues, ¿qué tal si les digo? ¡Oh!, perdón, por momentos pensé que la vida me daba sorpresas y que estaba viendo uno de estos programas. Pero, bueno, es innegable que, a diferencia del año pasado, este año el 90% de los participantes tiene talento. Da gusto escucharlos, ya con esto tienen el 70% del "show" ganado. Ahora hablemos del 30% restante.
Me gusta el look de los participantes; no se ven disfrazados. Hasta Roli se ve bien y miren que no he sido amable al respecto. Me alivia pensar que, por lo menos, no tengo que preocuparme de que alguien del público o dentro del teatro pueda desmayarse por el calor.
Ahora sí, hablemos del jurado. ¿Para qué tantos? La salvadera y opiniones aburre. Que pongan a hablar sólo a uno por participante y que los demás anoten.
Mucho "show"; ya se habían tardado. Que la mujer no llore, que si debió llorar, que desafinó. ¡Hello! Después de que la ayudaron toda la semana a controlarse, vienen y le ponen ese video; al segundo, la ponen a cantar. El programa pasó de lo sublime a lo ridículo en un instante. Lo peor fue ver a Roli llorando y al ministro, intentando robarse el show.
Y qué decir de Blanca, muy peinadita, muy linda y hablando de "bollo grande". ¡Qué mal te viste linda!