Alexandra Ciniglio no encuentra otra palabra para describir los incidentes. Todos los días dice “qué horror” y lo peor es que le pone su acento de “mopri”. Suerte que no la veremos ni hoy ni mañana en el noticiero.
La que debe irse y no regresar nunca más es Delyanne. Hasta que marea con esos chistes de pollito que ni ella entiende. Sadad está tan aburrido de sus impertinencias que cada vez que echa un chiste se va a cambio comercial.
¡Qué bárbaro! Luis “Casi así” Casís, no podía pasar esta semana agachado. Es que el pobre ya no sabe diferenciar un caso de corregiduría de uno noticioso. El hormiguita que amenazó al policía no tenía nada de extraordinario.