Aunque Érika Nota es la única que se ríe de sus propios chistes tengo que reconocer -ojo, sólo he visto un programa- que “Las Mundialistas” no está tan mal como pensaba. Hablar de fútbol no es fácil, pero ellas lo hacen con gracia.
Sé que la televisión engorda unas 10 libras y que los plasma como 20, pero qué injusta he sido con Siria Miranda. Quedé boquiabierta con lo delgada y juvenil que luce en persona. No quiero ni imaginar cómo es Jenia en realidad: ¿Un esqueleto?
Al fin mis oídos pueden descansar y mis ojos pueden disfrutar de los partidos del Mundial. Ahora que Roberto “Datito” Rivera está comentando y no narrando se acabaron los aullidos y gritos alocados. Es más, contrólenlo hasta la final.