Otra mentira descarada. Tomaron mis palabras, para ellos atrevidas, para hacer la promo de la última versión de Vive la Música y ¿qué pasó? Pues nada. Nos dijeron que esta vez habría más, y nos dieron más de lo mismo.
Hablemos del jurado. Repitieron lo mismo de todas la galas. Lo peor es que las anécdotas de Pacho, la risa macabra de Paulette y los rodeos de Kandela, son como parte de la escenografía. ¿Para eso les pagan?
¡Qué pena!, pues a este ritmo, solo le pondré atención a Gustavo, a quien sí da gusto escuchar.
Y esa modalidad de poner en un tablero el puntaje, sin ver cómo calificó cada jurado, los puede meter en líos. ¡Qué gracia! Si lo que quiere saber el público es si el jurado es consecuente entre lo que demuestran los concursantes, el juicio que se emite y la puntuación que se da. Esto no es asunto de risotadas, de anécdotas y de frases lapidarias, sino de calificar de verdad.
Aparte de que las voces fueron mediocres, explíquenme lo de Manuel Araúz. Si gana, la gente dirá que es trampa; y si pierde, pondrá en duda su triunfo anterior.
En resumen, lo único nuevo en VLM fue el vestido con aire acondicionado de Kandela. ¡Auch!