Búsquenme el teléfono de Pedro Meilán, de la ACODECO, porque me siento estafada. Me vendieron un producto defectuoso, me engañaron... me defraudaron.
Necesito acusar de publicidad engañosa, a “Última hora”.
Primero, el lunes me cambian los horarios, los cuales repetían hasta el cansancio: “A las 9:00 p.m. vea Hijos de Paz en un barrio de guerra... y a las 11:00 p.m. Última hora”.
Como siempre, hicieron lo que les dio la gana, cortaron el tan alabado documental y a quemarropa aparece Fernando Correa con esa burla de programa.
A quién le cabe en la cabeza que a esa hora, en la que la gente que no vio noticias durante el día, busca un resumen actualizado de lo que aconteció en Panamá, le van a poner un “show” tipo Cheverísimo, con Parecen Noticias y Poveda Show Jo! Ahí no sabes ni qué es real ni qué es ficción.
Las muecas, miradas nerviosas e imprecisiones estuvieron a la orden del día. Por ejemplo, Fernando Correa leyó los titulares de los diarios y en uno decía “torturaron”, pero él vio “trituraron”; Paparazzi se atrevió a anunciar el tema de Juanes como “Yerbero” y es “Yerbatero”. Carmen Sousa, al estilo Fashion Flash, dijo: "Al ‘sul’ de Bulgaria", en lugar de sur y cambió el cargo de tesorero por ingeniero. Eso no es lo terrorífico, sino que “Última hora” reemplaza al noticiario nocturno de TVN. ¿Para eso me desvelaron?