No entiendo el relajito absurdo que tienen Jenia Nenzen y Rony Vargas. Sé que hay mucha familiaridad y cordialidad entre ellos, pero creo de ahí a que todo sea risitas y chistecitos es el colmo. Es un noticiario estelar, no un Código 4 en el que por poco los presentadores se abrazan y se besan.
O Casimiro se lee el guión antes de arrancar su segmento o, de una vez por todas, Álvaro le aumenta el tamaño de la letra. El pobre se queda en el aire con los bochinches y tiene que recurrir a su “salsa” para meterle sazón y evitar los desfaces. Eso sí, disfruto más lo que improvisa que lo que lee.
Si Red Carpet quiere competir con “Ellas y tú”, es hora de que tome en cuenta a la teleaudiencia. Realicen cambios extremos con chicas comunes, denles un rostro más real a la moda y la belleza. Díganles cómo pueden verse como las estrellas sin que el bolsillo vea estrellas.
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