¿Cada cuánto tiempo se puede ser testigo de un evento tan importante como un funeral de Estado? No muy seguido, por tal solemnidad, no entiendo cómo es que las televisoras no enviaron a su personal más capacitado para realizar una cobertura de altura que estuviera documentada sobre Guillermo Ford Boyd.
Por ejemplo, de Telemetro enviaron a Alfredo Mitre, quien repetía que la muerte de Guillermo “Endara” era lamentable y se empeñaba en hablar de política. Dizque para ayudar, llega Leticia Adames “Haassán” a destrozar la historia.
Mr. Google brilló como siempre, porque su wikipedia mental no le falló. Hasta hizo docencia sobre qué se hace en un funeral de Estado. Pero lo que Lim Yueng hizo con las manos, Johanny Guevara lo destrozó con las pa... perdón, con los pies. Griselda Melo trató de salvarla, y lo hizo, hasta que llegó Jenny Caballero diciendo: “se puede ver gente común y corriente en el sepelio”. ¿Cómo así común y corriente?
Con excepción de Lim Yueng, Griselda, Magda y Jesús Morales se notaba que los demás no se tomaron ni cinco minutos para documentarse sobre la lucha del vicepresidente en pro de la democracia.
Es más, estoy segura de que con un programa especial sobre la vida de Ford hubiese sido suficiente, en lugar de hacer pases sin sentido cada cinco minutos.