Variedades

La columna de Doña Perla


Cuando pensé que había visto todo, se aparece una gata en celo, maullando y contonéandose cual culebra en “La última hora”. Qué espectáculo más deprimente, que toda una “miss” como Carolina Dementiev esté tan desesperada por atención, que se le ocurra salir semidesnuda en un programa que ni siquiera ameritaba enseñar un hombro, con un comportamiento fuera de sí y sin una pizca de pudor.

Muy buen cuerpo, de eso no hay duda, pero pena ajena sentí al verla actuando como demente, acariciando su cuerpo, riéndose de más, haciendo bromas subidas de tono, mija, ¡cómo pelaste el cobre!

Davis estaba incómodo, sus ojos se detenían nerviosamente sobre las partes íntimas de la susodicha. Eso era un festival de baba, en el que los carvernícolas pedían más. Carmencita estaba apenada, ¿quién no va a estarlo cuando ve un atrevimiento como este?

 

Por momentos, la ilusa pedía cordura y respeto, hasta pareció ofendida, pero al final, más rápido que ligero terminó por personificar a una “tabledance”, se quitó la blusa, se remeneó un poco y cumplió su fantasía. ¿La aplaudimos?

No sé quiénes más desfilarán por La última hora, pero creo que en la guerra de divas televisivas, ninguna superará a la Dementiev, (no crean que es un cumplido), al menos que por ahí se asome el lomo de un presidente y aparezca rauda y veloz Nairobi Dacosta para poner sus posaderas sobre él.

Solo falta que al regresar Correa se desnude. ¡iiuk!

 

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715340
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América