Traté de resaltar lo mejor y lo peor de 2011, pero fue difícil encontrar lo mejor, así que voy con lo peor.
Obvio que Nairobi Dacosta con sus posaderas sobre el lomo del presidente de la República fue lo peor de este año y todos los anteriores. La falta de sentido común y profesionalismo de Dacosta solo confirma mi tesis de que ella está en el periodismo para satisfacer sus fantasías.
En segundo lugar y peleándose el primero, está Carolina Dementiev "con su sobredosis de alegría", desnudándose y comportándose como gatita en celo en La Última Hora.
En tercer lugar -solo porque lo anterior fue escandaloso- está Cantando por un Sueño de Telemetro. Puro “show” y nada de canto. Aburridísimo como pocos. Ni los reveladores vestidos de Karen Chalmers ni el dizque jurado de lujo lograron convencer. Sin lugar a dudas, el "Fracaso televisivo del Año".
Oración de fin de año
A todos los televidentes les pido que nos unamos en una oración. Repitan conmigo: "Padre, te pido que este año dejen descansar a la "Barbie utility" de Medcom, Massiel Rodríguez; que Álvaro Alvarado llore menos e informe más; que Luis Casís no sea reportero ciudadano, que venga la Cámara Urbana; que Muriel, Roseta, La Calabacita y Grettel se vistan con decencia. Y que In Fraganti 7/24 deje de provocar retraso mental.
Que Ana Lucía Herrera cumpla su propósito en Buenos días: ser la adulta responsable; que Poveda y sus Reyes del humor desaparezcan (puedes dejar a Michael Vega); que separen a Blanca, Carolina y Gisela; que Siria deje de decir horror y que se vaya Paparazzi.
Que César Anel se vaya por donde vino, al igual que 5/7 y todo el equipo, es más, arrasa con toda la programación de RCM, desde Juanita hasta los noticiarios. No dejes nada vivo Padre. Amén.
¡Feliz Año Nuevo!