Muy lindas las historias de Luis Casís, muy humanas y con un mensaje muy bonito, eso, si es que lo entiendes, porque entre tantas palabras asesinas del idioma de Cervantes no deja que el televidente aprecie su trabajo. Repitió hasta el cansancio “sus cuatros sijos” y “haiga”. Ya es hora de que lo ayuden.
Pero lo de Casís no me atormenta tanto como lo que le oí a la periodista de TVN Xenia de León, quien dijo que la tapa de la alcantarilla había caído en el “panabrisa” del carro y que dejó un “hueco” en la calle. Mija, es parabrisas, porque Panabrisa es una camisa. No todo en esta vida se arregla con “palo y cosa”.

Qué bien arrancó Gloria Quintana en “Buenos Días”, pero ahora me da tanta pereza que prefiero ver “Tu Mañana”. Se ve tímida, hay que sacarle las palabras con tirabuzón, se ve retraída, como en el limbo, y la ropa que usa la avejenta. ¿Qué pasa, Gloria? Los extremos son fatales, ni muy Wyznick ni muy Aracely Leoteau.
