Ya mejor que les pongan pelucas de colores y las vistan de payasas. No entiendo cómo una chica tan linda como María Pía Zubieta deja que conviertan su rostro en una máscara. Debe ser el mismo que le pone el “gypsum” a Gisela Tuñón, porque el abuso del iluminador de ojos, base y “blush” tiene la misma firma.
Pero a la que deben mandar a un programa después de la Última Hora es a Carolina Dementiev, quien un día saldrá desnuda. La desfachatez de esta muchacha llegó al límite cuando el miércoles pasado salió con un “panty” -porque el tamaño era de “panty”- color azul y toda “espatillá” ¿Será exhibicionista?

Emilio Batista es como la anestecia, puede dormir hasta al más despierto. No sé para qué lo pusieron en el noticiario de la mañana porque su “bla, bla, bla” y sus palabras rebuscadas me tienen aburrida. Cada vez que suelta un despacho pareciera como una burla o fábulas por sus frases armadas.
