Solo en estos días recordaba lo deprimente que es ver a Jorge Ortega como presentador de TV y me topo con él -de saco y corbata- presentando un programa titulado “Extraordinario” en el que se presentan videos y hazañas del siglo pasado. Por más sarcástico que suene, no les veo lo extraordinario.
Hablando de ordinarias, perdón, de Wyznick, por ahí la vi jugando a ser como la jueza Ana María Polo con sus consejos poco profesionales y su risa escandalosa. O es de mentirita o es en serio, pero ya pónganle el cascabel al gato. A ella déjenla como vecina o para animar la tanda del bus, pero más allá de eso no.

No sé qué toman en cuenta en Telemetro para designar a los periodistas que deben solo leer las noticias, porque si Luis Vásquez es de los mejores leyendo el “prómpter”, no quiero imaginar cómo son los principiantes. El hombre leía cada noticia a paso de tortuga; no me quedó de otra que cambiar de canal.

