Lo bueno:
- Arrancaron a tiempo.
- La dirección musical de Dino Nugent, fina, elegante, a la altura de la situación. Igualita a los “openings” de Vive la Música y Cantando por un Sueño. (Eso fue intriga).
- El jurado
- La escenografía
- La vida otra vez fue bella al ver a Grettel Garibaldi en escenario. Cualquiera menos Gaitanes o Érika Ender, ustedes me entienden. Lo malo:
- La temática dada hizo que los discursos parecieran disco rayado.
- Los chistes fuera de tono, tipo ceremonia del Oscar, de los presentadores de “lujo”.
- El tiempo perdido anunciando a los diseñadores. Ninguno vistió a los verdaderos protagonistas. Lo feo:
- Ver a Judy Meana ahogada en nervios.
- Que Judy Meana se robara el vestido que luce Cloty Luna en la obra “El extraño caso de Jekyll y Hyde”. Lo siento por Jaime Luna, pero estaba horrible así como el maquillaje asesino.
- Roseta “Cocodrila Dundee” hablando hasta por los codos.
- La niña invisible. Guadalupe Castillero fue porque no había a quién darle el vestido diseñado por Sara Bassán. No habló, no leyó... no hizo nada, o bueno, no la dejaron.
- Las axilas nerviosas de Patricia De León. Sufrí al ver todo sudado ese hermoso vestido verde esmeralda de Edda González. Espero que se lo hayan regalado.
- La cara de la ministra al ser petardeada. ¡Upps!